Translate

martes, 24 de junio de 2014

Estética y Teoría Crítica: Theodor Adorno [1/2]


En Dialéctica de la Ilustración de 1944, Theodor W. Adorno y Max Horkheimer se plantean una actitud de pensamiento crítico hacia el concepto de razón que la sociedad había creado como un instrumento de dominio de la naturaleza. Se trata de cómo hemos estudiado el progreso y la razón que nos han llevado a la perdida de la autonomía.

Horkheimer y Adorno

Es paradójico que el proyecto ilustrado, que supuestamente aspiraba a la emancipación y a la autonomía humanas, ha desembocado en una forma de experiencia alienada y cosificada que nos ha llevado al fracaso, al Holocausto nazi o al uso de las bombas nucleares. Si todo esto ha sido la consecuencia de la Razón, es que vamos mal en el modo de racionalizar.
Esta tesis plantea que somos seres alienados y cosificados y analiza cómo hemos entendido el concepto de razón buscando la manera de ver ser libre.
Los autores diferencian dos tipos de razón: la razón formal y la razón instrumental, que explican el motivo que nos ha llevado al fracaso.

Campo de exterminio de Auschwitz

Razón formal

La razón formal nos lleva a unificar lo particular y la diferencia bajo la categorización y el concepto. En lo formal existe una tendencia hacia la sistematización, sacrificando lo particular, aquello que no se puede sistematizar en beneficio de lo general. Se produce un contagio de conceptos que nos lleva a una visión del mundo, especialmente en lo científico. La razón impone que la realidad es racional, formal.
Está en el origen de todo pensamiento conceptual, el uso de conceptos conlleva una determinada lógica que se proyecta sobre el mundo. Por lo tanto, esta razón formal provoca que violentemos el mundo ya que estamos imponiendo al mundo nuestros conceptos y nuestra forma de pensar. Desde que nacemos tenemos una forma de vestir y de actuar impuesta.

Razón instrumental

La razón instrumental calcula qué medios hemos de utilizar para conseguir un fin deseado. Esto nos lleva a la cosificación, aquello que se considera como un medio para otra cosa se instrumentaliza o cosifica.
Por ejemplo, el trabajador es un fin/instrumento para conseguir lo deseado. Esto será una consecuencia negativa de un medio afectando a la vida humana. La racionalidad instrumental influye en el desarrollo técnico y la economía de un estado, ya que necesitamos las cosas para conseguir lo que deseamos.

         Es una concepción pesimista de la historia, pues la era de la razón solo ha producido un mundo de esclavos y de barbarie, y se ha producido la cosificación del hombre a través de los medios de producción. Por tanto, ante esta situación nos preguntamos si es posible salir de esta concepción racional del mundo que nos lleva inevitablemente a la crueldad, y si acaso existe alguna forma de acceder a la libertad a través de algún otro tipo de razón.
En definitiva, ambas razones tienen consecuencias negativas. El panorama es muy negativo ya que desde lo científico, el vivir recluido en la razón formal, nos lleva a una forma de violencia sobre mundo. Nos convertimos en el estado moderno donde el ciudadano es un medio para los fines del estado.
Pero surge una pregunta, ¿podríamos refugiarnos en la religión? La respuesta de los pensadores de la Escuela de Frankfurt es no, puesto que piensan que la religión es una ideología y sirve para justificar el conformismo y la inactividad del hombre, y el sometimiento. Por lo tanto no hay solución desde los diferentes ámbitos sociales.

Metáfora del proceso de alienación y cosificación

¿Y el arte?

¿Es posible una forma de emancipación a través del arte, y en particular, del arte moderno? Se intenta pasar el arte por el mismo examen que a la razón formal e instrumental, y averiguar si éste está cosificado o no, y si al menos genera menos violencia. La Escuela de Frankfurt se pregunta si el arte puede humanizar el mundo que la razón ha deshumanizado. Hegel decía que el arte es mediador entre el espíritu y la materia, pero su teoría lleva irremediablemente al fin del arte. Pero ahora, la Escuela de Frankfurt se plantea si aún es posible que el arte moderno o autónomo acerque el hombre a la naturaleza.
Si confrontamos el arte a la razón formal, nos percatamos de que el arte no opera con conceptos, es decir, el significado de una obra de arte no se interpreta buscando conceptos. El arte no sistematiza, no trata de subsumir lo particular bajo lo general. En el arte, el momento material, sensible, perceptivo, no conceptual, es necesario.
Frente a la razón instrumental, el arte moderno no tiene por qué satisfacer una determinada función social, es un fin es sí mismo, por tanto, el arte no puede entrar en la lógica de medio-fin. El arte moderno está fuera del ámbito de significado de producción formal e instrumental. Pero. El arte invita a pensar que las formas de producir arte no lleven al hombre a alienarlo o cosificarlo. La función social del arte burgués es su carencia de función.
Entonces, ¿cuál es el papel del arte en el mundo moderno? Hegel llegó a la conclusión de que el arte había terminado, no era posible seguir el proceso de desmaterialización hegeliano y da por terminada la función en la historia del Espíritu. El arte moderno no es mero impulso mimético o ritual. Sin embargo, el arte es indudablemente un producto social y su autonomía un logro histórico.

Kandinsky

¿Qué tipo de racionalidad utiliza el arte moderno para que no sea ni formal ni instrumental?

La racionalidad estética…

No hay comentarios:

Publicar un comentario